Proyecto de ley de infraestructuras puede hundir la industria de criptomonedas en EE. UU.

La ley de infraestructuras que puede arruinar a la industria de criptomonedas
  • “No se trata de un simulacro” asegura el popular abogado de criptomonedas Jake Chervinsky.
  • De ser aprobado, el proyecto de ley de infraestructura hundirá a la industria de las criptomonedas cuando entre en vigor en 2023.
  • Gran parte de la responsabilidad es de la misma industria de las criptomonedas. La tormenta que se viene gestando hace años, se podría haber evitado. Ahora, puede ser demasiado tarde.

La situación se está poniendo bastante fea para los activos digitales en Washington, D.C. El proyecto de ley de infraestructuras puede hundir la industria de criptomonedas en Estados Unidos. No es algo que viene de hace poco tiempo, durante muchos años la gran amenaza de una enorme regulación estuvo acosando a la industria de las criptomonedas.

En la actualidad, esta amenaza es más real que nunca con el proyecto de ley de infraestructura en el Senado de Estados Unidos. “No se trata de un simulacro”, comenta Jake Chervinsky, abogado especializado en criptomonedas.

En un hilo de Twitter, que recomendamos leer, Chervinsky explica cómo el proyecto de ley de $ 550.000 millones de dólares que hace, principalmente referencia a carreteras y puentes; puede en realidad hacer caer a las empresas de criptomonedas estadounidenses.

En qué afecta el proyecto de ley de infraestructuras a la industria de criptomonedas

El problema viene en la parte de cómo se explica que Estados Unidos pagar dichas carreteras y puentes. Para ser más específicos, el proyecto de ley establece que se cubrirán $ 28.000 millones de dólares exprimiendo a la industria de los brokers de criptomonedas.

Pero aquí nos encontramos con el término “bróker”, este hace referencia a empresas como Coinbase, por ejemplo. Aun así lo usan para definir cualquier clase de negocio que tenga algo que ver con las criptomonedas.

Como comenta Chervinsky, dicha definición es tan grande que, en pocas palabras, puede aplicarse a prácticamente todos los actores económicos de la industria de criptomonedas de EE. UU si se lee literalmente. Si vamos al caso, el término “intermediario” es aplicable a los mineros, startups de DeFi y otros que tendrán que presentar formularios de clientes al IRS, una tarea que como comentamos en otra ocasión, es imposible.

Como resultado, nos encontramos con la industria criptográfica en la misma posición que se encontraba el sector de los juegos online hace una década, cuando el Congreso se encargó de regularlo hasta que termino desapareciendo.

A vista de los legisladores, cualquier empresa de criptomoneda y casinos online, parecen ser pecadoras y millonarias, lo que las convierte en el objetivo ideal para extraer ingresos.

La enorme diferente entre ambas, es que las criptomonedas no son un vicio que se tenga que controlar, se trata de una tecnología que cambio al mundo, como internet. Evidentemente, como todo en la vida, tiene su lado negativo o malo, como un comportamiento similar a los juegos.

Sin embargo, internet también tiene su lado malo y se usa de forma negativa. En este sentido los legisladores estadounidenses se dieron cuenta de que lo más práctico es construir la web en las costas estadounidenses envés de expulsarla del país.

Los impuestos a las criptomonedas

Por otro lado, nos encontramos con esos $ 28.000 millones de dólares en impuestos que la industria de criptomonedas tiene que aportar. La gran pregunta es ¿Cómo llego el Senado a calcular dicha cifra? En realidad, nadie lo tiene claro y esa es una enorme cuestión.

Muchas personas creen que se trata de otro fantasma regulatorio que en realidad hace mucho ruido y que jamás ocurrirá. La disposición sobre lo criptointermediarios forma parte de un paquete mucho más amplio de $ 550.000 millones de dólares que está casi aprobada y que el mismo presidente Biden quiere convertir en el logro más importante de su primer año.

Si el sector de las criptomonedas en EE. UU. se convierte en un obstáculo para que esto suceda, como te estarás imaginando, nadie va a dudarlo en Washington.

Pero la industria de las criptomonedas también tiene su parte de culpa en este punto. Durante muchos años, los líderes de la industria actuaron como si fueran demasiado ricos o importantes para ser molestados por Washington DC. Ahora este detalle importante se está volviendo en contra.

En este punto, unas pocas empresas criptográficas están haciendo un esfuerzo por ayudar a las criptomonedas a crear capital político ¿La respuesta? Son tachadas de “C” (centralizado) como un insulto y terminan siendo rechazadas por otros en la industria. Es algo similar a lo que le ocurrió a Uniswap, uno de los grandes proyectos DeFi con más futuros, cuando tomo la decisión de dedicar parte de su presupuesto a defender el cripto en el Capitolio.

No todo está perdido

Pero por ahora, no todo está perdido. Una persona con mucha experiencia en Washington, que describe esta situación como “Un ejercicio de fuego real”. Comento que el sector se comenzó a movilizar como nunca y varias facciones están dejando de lado cualquier clase de diferencia para unirse y dar guerra.

Sin embargo, comenta que nos estamos quedando sin cartas para jugar, los demócratas están enfocando todos sus recursos para que el proyecto de ley de infraestructuras sea aprobado. Lo más irónico de todo es que la mayor esperanza de las criptomonedas es, otros demócratas, específicamente, el grupo progresista que amenaza con hacer saltar el proyecto de ley a menos que sus líderes aprueben otro proyecto de ley que se encuentra relacionado con las bondades de gasto de izquierda.

Dejando de lado esto, la mejor esperanza de la industria de las criptomonedas, es una apuesta a largo plazo para reescribir el lenguaje de los intermediarios antes de que este proyecto siga adelante. Si esto no ocurre, Chervinsky asegura que el siguiente paso va a ser dar lucha en la retaguarda de los tribunales y pide a los aliados en el Congreso que se eviten las peores partes de la ley que van a decapitar al sector cuando entre en vigor en 2023.

Podemos concluir en que esta pesadilla reguladora lleva muchos años gestándose y que el sector de las criptomonedas tendría que haber hecho más para intentar evitarlo. El problema, es que es muy probable que ahora, sea demasiado tarde.

La ley de infraestructuras puede arruinar a la industria de las criptomonedas. Es algo que, por primera vez, se vuelve un peligro real para el mundo de los activos digitales.

Total
0
Shares
Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Artículos relacionados