El progresismo y Bitcoin no son opuestos

Progresismo y Bitcoin

Muchas personas que escriben a favor o en contra de Bitcoin, desconocen el verdadero significado político de la palabra progresismo para los estadounidenses. Es más, muchas de las ideas de los sectores progresistas y de la izquierda, están alineadas con la misión del Bitcoin.

El progresismo es un término muy amplio donde ideologías políticas de izquierda tienden a aglutinarse. Existen numerosas demandas que consideramos inalienables de cualquier ser humano, y el progresismo sostiene que hay que luchar por ellas. Por ejemplo, la educción, el acceso a la salud, un salario mínimo y vivienda. Los progresistas demandan al gobierno la protección y fomento de estos derechos. Sin embargo, no hay que confundirse y pensar que el progresismo y la izquierda son defensores del estado simplemente porque le exigen lo mejor.

En la práctica, los progresistas hacen su mejor trabajo cuando no están enfocados en las políticas electorales. A nivel local, los progresistas trabajan en las uniones de de comercio, la ayuda mutua y la organización de las bases. Es lógico ya que son movimientos que nacen de la tradición anarquista revolucionaria, nacida de las terribles condiciones laborales de los primeros siglos del capitalismo.

El objetivo revolucionario de los anarquistas en el siglo XIX fue la disolución absoluta del estado por cualquier medio. Odiaban al estado con una pasión más fuerte que cualquier expresión de Murray Rothbard. Los anarquistas de aquella época hacían guerra de guerrillas y muchos murieron tratando de destruir el estado. Hoy, muchos progresistas no tratan de poner una bomba en el estado, pero se dedican con énfasis a proveer a las comunidades sin la ayuda del gobierno.

Progresismo y Bitcoin, entendiendo los puntos en común

Mucha gente asume que el Bitcoin protege los derechos de la propiedad individual, y por ello es ideológicamente lo opuesto al progresismo. En realidad, los progresistas no se oponen a poseer cosas. Ya sea la renta, el interés o las empresas democráticas, lo que los progresistas realmente quieren es economía de renta libre.

De hecho, si nos remontamos al siglo XIX y las discusiones de economía clásica del libre mercado, es lo que gente como Adam Smith, John Stuart Mill, Karl Marx y David Ricardo intentaban desentrañar. Entonces, poseer BTC e invertir en Bitcoin no es opuesto al progresismo. Los progresistas no están inherentemente opuestos al dinero, se oponen a como se lo utiliza para controlar y ejercer el poder. Los progresistas y los Bitcoiners se oponen al neoliberalismo porque, entre otras complicaciones, éste se mantiene a través de la violencia estatal.

Acerca de la propiedad exclusiva e individual en Bitcoin, es un malentendido. Los Bitcoiners están orgullosos de El Zonte, el experimento de El Salvador Bitcoin Beach. Es descripto como un modelo eficiente de economía circular basado en Bitcoin. Aquí, los desarrolladores de la billetera Bitcoin Beach se dieron cuenta que los lugareños se beneficiarían de una opción de custodia basado en la comunidad. La billetera lo hace posible para designar a un miembro confiable de la comunidad que sea custodio de las claves de  otras personas. Aquí, la responsabilidad está unida a la confianza de la comunidad, no a la responsabilidad indivdual.

La idea de responsabilidad individual es propia de occidente, y más aún de Estados Unidos. La identidad comunal es mucho más importante en el resto del mundo. Ya que Bitcoin tiene tan buena aceptación en países en desarrollo, donde la comunidad se valora más, es difícil pensar que Bitcoin solamente interese a los individualistas.

FediMint y la propiedad comunitaria del Bitcoin

Otro aspecto interesante y relacionado con la idea de propiedad comunal en Bitcoin, es FediMint. En comunidades con un cierto nivel de confianza entre sus miembros, pueden ser propietarios en conjunto de la moneda “minteada” o acuñada. Esto genera nuevas ideas acerca de las monedas centradas en comunidades respaldadas por Bitcoin. Son puntos interesantes que podemos relacionar con el progresismo, como la idea de los auto-préstamos de Paul Grignon, o el concepto del Banco del Pueblo de Prodhoun y John Nash, en su debates acerca del dinero ideal.

Lo único real sobre el Bitcoin que puede parecer ideológicamente opuesto al progresismo, es el techo de 21 millones de BTC. La razón principal es que hay líderes económicos en el movimiento que siguen a John Maynard Keynes. Este límite surge de la crítica keynesiana a las economías neoclásicas y al argumento de que los mercados no tienden al pleno empleo, entre otras.

Algunos de los deseos de una aproximación post-keynesiana pueden derivar de la nostalgia por esa era posterior a la Segunda Guerra Mundial. Algunos piensan un acercamiento pragmático para reducir el funcionamiento contra cíclico y las crisis del sector. Keynes argumentaba que había que aumentar el gasto público en las crisis económicas, y reducirlo en épocas de excedentes. Otro de los pilares de la economía progresista, Hyman Minsky, intentó unir la escuela de Austria y a Keynes para entender como estabilizar una economía inesetable. Esta unificación sirvió como predicción profética de la Gran Recesión.

La contradicción entre las ideas keynesianas (progresismo) y la política monetaria de Bitcoin,

Pese a que parece haber contradicciones entre las ideas keynesianas de la economía, y la política monetaria del Bitcoin, algunos economistas muy alineados al progresismo como Michael Hudson y Steve Keen, aparecen criticando fuertemente el sistema bancario. La hegemonía del dólar y las economías neoclásicas son un objetivo a modificar, pero los economistas progresistas dudan que una economía monetaria limitada sirva para mantener el sistema financiero existente en funcionamiento. Allí recae la contradicción definitiva: los Bitcoiners quieren un nuevo sistema financiero, no adecuar el existente.

La teoría monetaria moderna (TMM) se ha adueñado del movimiento progresista, porque también está centrada en pleno empleo estatal, frenando al sector privado con oferta de empleos no competitivos. Los defensores de la TMM también creen que pueden controla el suministro de dinero e inflación mediante políticas monetarias y fiscales. Argumentan que al traer a la totalidad de las fuerzas productivas en línea, la inflación puede ser manejada correctamente. Sin embargo, nunca se ha probado. La Dirección de la Reserva Federal no practica una verdadera teoría monetaria moderna.

Esto no quiere decir que la izquierda le da el visto bueno total a la TMM tampoco. Hay varias críticas desde la izquierda, solamente basta con buscarlas. Pero aún así, el Bitcoin todavía intenta atraer a los progresistas aún si son partidarios de la TMM. Para ello, basta con explicarle a los progresistas como una inflación desacoplada de los ajustes en el salario mínimo es un asesino silencioso del cheque de pago. ¿Qué alternativa hay? Ahorrar un poco de ese poder de compra en el largo tiempo manteniendo BTC, por supuesto.

Progresismo actual. El movimiento Degrowth y el Bitcoin

Los progresistas saben muy bien el daño que la Reserva Federal y el gobierno hicieron durante la Gran Recesión. Ellos apoyaban el movimiento Ocupen Wal Street porque muchos de ellos perdieron sus casas por juicios hipotecarios ilegales. Los progresistas deben recordar que los bancos centrales no son nuestros amigos, como tampoco lo son los bancos de las megacorporaciones. Podemos educar mejor a la gente, y a los progresistas, en el dinero como una tecnología y en una idea de un sistema económico diferente donde un techo de 21 millones funcione.

Para estimular la idea de un sistema económico diferente, el movimiento Degrowth ofrece algunas aristas interesantes. La principal es que el sistema económico tiene que estar unido a la capacidad del planeta de sostener la vida. Al paso en que el sistema bancario genera dinero, y las tendencias del Producto Bruto Intenso, también aumentaron las emisiones de carbono. Es lógico pensar que tiene que haber un techo en algún punto.

En la literatura del movimiento degrowth, hay discusiones acerca de atar la moneda a la cantidad de energía producida. La red Bitcoin está respaldad por el acceso a los recursos energéticos. Los protocolos de minado escalan de acuerdo al precio de la electricidad. También está la habilidad de aprovechar la energía online que se desperdicia o es ociosa. Esto quiere decir que la red crece a un límite de velocidad. Así se vuelve posible planificar economías según este prospecto.

Es más, el Bitcoin elimina el intermediario del sistema bancario. Ahora los responsables son los individuos y las comunidades. La realidad es que el Bitcoin no necesita cambiar su imagen para adaptarse a una narrativa progresista. Bitcoiners y no Bitcoiners, deben darse cuenta que el bloque génesis fue un ataque político al sistema bancario, y un camino para salir del mismo.

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